Se levantó de su cama, algo entumecido y eructando gases del bolo alimenticio, que consumió durante dos semanas incluyendo ese desgraciado día, el hoy de la narración.
Tomaba aproximadamente doce vasos con agua al día. Grueso error. Esto, al contrario, empeoraba su malestar estomacal. En ese momento, se paralizó voluntariamente y describió su estado quejumbroso:
Tomaba aproximadamente doce vasos con agua al día. Grueso error. Esto, al contrario, empeoraba su malestar estomacal. En ese momento, se paralizó voluntariamente y describió su estado quejumbroso:
- Como el arroz de siempre con un guiso de pollo y un par de galletas, dos máquinas de mi cavidad vocal en forma ovalada trituran las amalgamas pegajosas saladas y dulces (miles de toneladas de mierda que ingiero a diario) - pensó...
- Luego las glándulas salivales hacen su trabajo. Lubrican los malditos alimentos para que fluyan por el esófago, los monstruos invaden las paredes destilando su putrefacción y se combinan y expulsan olores a mierda, a caca, a ese hedor diario que sentimos cuando nos levantamos en las mañanas. ¡Sí! ese mismo. Y ¡éso! que no tengo caries, mis dientes son muy macizos, aunque se estremecen con el viento, pero, son fuertes igual, imagínense los que tienen caries ¡uaj!
- Tengo la impresión que todos los órganos son objetos:
- Los eslabones, los anillos entrelazados, y el tubo.
- Los anillos almacenan regulan y desechan
- Los eslabones absorben lo que no sirve
- Y el tubo expulsa la mierda
Toda la masticación y digestión concluye en la expulsión de la basura.
- Los eslabones, los anillos entrelazados, y el tubo.
- Los anillos almacenan regulan y desechan
- Los eslabones absorben lo que no sirve
- Y el tubo expulsa la mierda
Toda la masticación y digestión concluye en la expulsión de la basura.
- Soy un novicio en el oficio
de mi mal vicio
soy un helminto en el recinto
de mi cruel instinto
de mi mal vicio
soy un helminto en el recinto
de mi cruel instinto
Hablo del "yo" y sus intenciones
bases lógicas e ilógicas
nado en mar y ando en tierra
luchas bizarras y travesías
..........................................................................................
- Me emborracho conmigo mismo
con mi licor
con mi hálito
con mi hedor
con mi saliva
con mi propio veneno - mi ira
con mi temperamento melancólico - mi supervivencia
con mi propio embuste - mi huida
con mi hacinamiento mortífero - mi convivencia
bases lógicas e ilógicas
nado en mar y ando en tierra
luchas bizarras y travesías
..........................................................................................
- Me emborracho conmigo mismo
con mi licor
con mi hálito
con mi hedor
con mi saliva
con mi propio veneno - mi ira
con mi temperamento melancólico - mi supervivencia
con mi propio embuste - mi huida
con mi hacinamiento mortífero - mi convivencia
Me emborracho conmigo mismo
con mi voz
con mi vaho
con mi toz
con mi trago
con mi propio tormento - mi regeneración
con mi dolor generalizado - mi auto sugestión
con mi propio lamento - mi consumación
con mi ardor apasionado - mi auto pulsación
con mi voz
con mi vaho
con mi toz
con mi trago
con mi propio tormento - mi regeneración
con mi dolor generalizado - mi auto sugestión
con mi propio lamento - mi consumación
con mi ardor apasionado - mi auto pulsación
Sufría y gozaba de distintas formas de "drogarse". Creo que no necesitaba consumir LCD, ni tabaco, ni mariguana, para alucinar. Y "volar" como la estupidez que dicen.
Se drogaba con su propia saliva, y con sus miles de toxinas que producía a las milésimas de segundos.
Se drogaba con su propia saliva, y con sus miles de toxinas que producía a las milésimas de segundos.
Los libros de anatomía, psicología, manipulación de masas, gramáticas, antropología, y filosofía que re leía.
Se drogaba con el aire y el smog limeño.
Se drogaba con el ruido de su entorno, el crujir de las puertas de sus cuartos, el ladrido de los "perros" vecinos, la tensión de sus pies al entrelazarlos, y peor cuando otro ¿humano? hablaba, y peor si osaba mirarlo.
Se drogaba con la destilación emanada del cuerpo de una mujer ( como en la obra de "El perfume" de Patrick Suskind).
Luego, caminó a unos metros donde yacía su puerta principal, maldijo el orificio para que no lo ojeen, cual "bebé puro", miró a la izquierda contemplando su cuello, y luego giró a la derecha escuchando el sonido de su hueso hioide.
Eructó diez veces, pegó un grito furioso al cielo y dibujó un volcán de erupciones en su mente. Sintió que sus costillas se hundían, su columna vertebral se inclinaba y sus huesos se desligaban, uno por uno, a cuenta gotas,
- ¡hay! ¡médula ósea! ¡Hay! alaridos internos y externos - dijo.
- ¡hay! ¡médula ósea! ¡Hay! alaridos internos y externos - dijo.
Fue a su balcón y contempló un jardín multicoloro a la vez que gritaba. Y descendió sus párpados estirándose-los como si una voz le dijera que se los quite mórbida e inquietante-mente, cual muñeca que voltea al manipular una tuerca (a lo exorcista).
Y dijo:
Y dijo:
- Haciendo un cálculo ultra - especulativo, desde el 2013 he podido respirar hondo sesenta veces al año, lo que es llamativo a comparación del público promedio de esta Lima gris podrida, donde sus habitantes no aprovechan la facultad de respirar. La polución crece y con ella, yo me desvanezco en el smog, en el smog de mi paranoia.
Y desvarío, otra vez:
- Salud, salud, salud, dulsa, dulsa, dulsa,
cuerpo, cuerpo, cuerpo,
digestión, digestión, digestión,
arterias, arterias, arterias,
huesos, huesos, huesos,
pasmos, pasmos, pasmos,
gases, gases, gases, sesga, sesga, sesga,
inercia, inercia, inercia,
ahogos, ahogos, ahogos,
salivas, salivas, salivas,
transpiración, transpiración, transpiración,
agitación, agitación, agitación,
escozor, escozor, escozor, rozcose, rozcose, rozcose....
cuerpo, cuerpo, cuerpo,
digestión, digestión, digestión,
arterias, arterias, arterias,
huesos, huesos, huesos,
pasmos, pasmos, pasmos,
gases, gases, gases, sesga, sesga, sesga,
inercia, inercia, inercia,
ahogos, ahogos, ahogos,
salivas, salivas, salivas,
transpiración, transpiración, transpiración,
agitación, agitación, agitación,
escozor, escozor, escozor, rozcose, rozcose, rozcose....
Postuló la idea de dejarse llevar por la incertidumbre, ya que ésta no confirma nada, pues el instinto de volver lo desconocido en conocido, nos hace ver bien feos, especulativos feroces y voraces, espejismo puro de la realidad. Era el sacrificio que eligió vivir, si es que ésta palabra merece la mención, en la incertidumbre. O sea, en la obscuridad eterna, en la duda, en la nada de la nada, en el conocimiento de la ignorancia, en la zozobra, y en la pesadumbre de sus días.
Y sentenció:
Y sentenció:
La penumbra de mis días, yo la elijo
la soledad no es mi escapatoria, es mi decisión
luces, chispas que crecen a mi alrededor como ondas radioactivas
con musicalidad
con sangre en mis oídos
con malestar creciente a la velocidad del tiempo y mi cuerpo que juntos forman una secuencia cruel.............
la soledad no es mi escapatoria, es mi decisión
luces, chispas que crecen a mi alrededor como ondas radioactivas
con musicalidad
con sangre en mis oídos
con malestar creciente a la velocidad del tiempo y mi cuerpo que juntos forman una secuencia cruel.............
FÍN O ¿NO?
PRÓXIMA PARADA
::::EL BEBÉ DEL SISTEMA:::::
::::EL BEBÉ DEL SISTEMA:::::
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